domingo, 10 de marzo de 2013

Un gaucho distinto al del Martín Fierro


Para conocer los aportes de la cultura gauchesca, a la identidad nacional, nada mejor que dialogar con una experta en literatura e historia de esos tiempos heroicos. La Prof. Celia Coppa (Prof. en Filosofía / Pedagogía /Educadora), respondió a la requisitoria deTribuna de Periodistas:
-¿Qué importancia social y cultural tenían las pulperías?
-En la línea militar de fronteras, las pulperías solían estar junto a las Postas. Estaban autorizadas por el Reglamento de Don Manuel Basavilbaso con aprobación basada en la Real Ordenanza (17919). Prestaban un servicio necesario cuando llegaban tropas de carretas, o galeras y diligencias con viajeros. También hubo muchas pulperías fuera de la línea de fronteras. Fundamentalmente se caracterizaban por poseer una reja que separaba el ámbito donde estaba el pulpero del lugar donde estaban los gauchos, indios. Un mostrador de más de 1 metro hacia adentro concedía seguridad al pulpero porque no podía ser alcanzado por ningúa facón. Esos mostradores generalmente era rebatibles, de manera que se levantaban y cumplían la función de puerta de la pulpería. A ninguna pulpería le faltaban los palenques donde los concurrentes ataban su caballo. En mesas muy rústicas, sus clientes, bebían aguardiente, jugaban a las cartas, al truco, al sapo y a la taba. Se proveían de yerba, azúcar, chiripás, ponchos, cuchillos. Los pampas más pacíficos intercambiaban sal, que conseguían en las Salinas Grandes por aguardiente. Si se tiene en cuenta que la única manera de conservar la carne era salándola, esta amistad resulta indispensable. Las pulperías eran el único ámbito donde los pocos habitantes que vivían cerca de los Caminos Reales se reunían y se proveían de lo necesario para sobrevivir. Era un ámbito destinado a los varones. El pulpero, por supuesto en la mayoría de los casos tenía familia viviendo con él.
-¿Cómo fue la relación entre el escritor Ricardo Güiraldesy Segundo Ramírez —“el gaucho de Areco”—, en el que se inspiró su obra culmen Don Segundo Sombra?
-Segundo Ramírez, nacido en San Pedro, llegó al Pago de Areco donde trabajó en varias estancias. Su espíritu nómade le hacía decir que si se quedaba mucho tiempo en el mismo lugar iba a mandar más que el patrón. Cuando llega a trabajar en la Estancia "La Porteña" de los Güiraldes, heredada de su abuelo Manuel José de Guerrico, Ricardo Güiraldes, que convivía en las tareas de campo con los peones, sentía una atracción especial por la figura de Segundo Ramírez, al que conoció siendo él un niño de once años. 

“Güiraldes, describe un gaucho distinto al del Martín Fierro” | Tribuna de Periodistas